jueves, 26 de julio de 2012

"El cuaderno de Maya", de Isabel Allende




Isabel Allende en esta novela nos narra la historia de una adolescente y como comenzaron todas sus desgracias. Maya Vidal es la protagonista. Vive una vida feliz y tranquila con sus abuelos en  Berkeley, California. Pero la muerte de su abuelo Popo, le afecta tanto que es aquí donde comienza un duro descenso hasta que toca fondo y tras muchas malas experiencias es rescatada por su abuela Nini. Es obligada a un destierro, para esconderse de lo que la persiguen, en Chiloé una región muy apartada de Chile. En esa región comienza una nueva etapa para ella, donde irá anotando cada día en un cuaderno todo cuanto sucede a su alrededor y en su pequeña cabeza.

La portada del libro nos muestra a una chica algo tétrica, una buena imagen de lo que nos iremos encontrando entre sus páginas.  
La novela es una combinación de hechos pasado y presentes, lo que al principio puede liar un poco al lector. Pero poco a poco vas situando esta peculiar historia que Isabel Allende narra con cruda realidad. A pesar de los continuos cambios de tiempo, es una novela ágil que engancha desde el principio, porque la mayoría de sus personajes son muy entrañables, les coges cariño enseguida, sobre todo a Maya. Aunque a veces te gustaría darle un par de bofetadas para ver si reacciona, porque sufres con ella... pero también ríes y sientes por ella. Es una protagonista muy real que te hace sentir.

Aunque es un libro para adultos, podría ser una enseñanza para muchos jóvenes de hoy en día, para que sepan los verdaderos peligros que tienen tontear con esa vida de vicios, drogas y alcohol. Al leerlo muchos, estoy segura que tendremos en mente, ese amigo, o es familiar o alguien conocido que está metido en ese deplorable mundo, pero también demuestra que se puede salir, como hace Maya Vidal en su historia y descubrir nuevos valores y que la vida unas veces te muestra su lado amargo y otro su lado más dulce. La vida es así y tenemos que ser fuertes y mirar hacia delante sin evadirnos de nuestra realidad.

Un libro recomendado y muy entrañable

martes, 17 de julio de 2012

"Helena Kin", de Virginia C. Aguilera




















“ Yo no estoy enferma, estoy maldita”, esta es la frase con la Virginia C. Aguilera nos presenta a su protagonista. Una mujer que decide recluirse en un convento de la ciudad de Pittsburg, tratando de eludir los efectos del funesto sortilegio al que dice estar sometida. Un orgulloso psiquiatra acepta su caso sin sospechar la vorágine de acontecimientos que acabarán con su prometedor futuro profesional y borrará, de su carácter atisbo de soberbia. Locura o maldición, obsesión o embrujo, Helena Kín esta poseída de sensuales poderes que la subyugan, gobernando a su antojo a aquellos que la rodean y convirtiéndose en el eje esencial de una trama tejida por obscenas inclinaciones, oscuros intereses económicos y abyecto pragmatismo, en la que nada es exactamente lo que parece.

Una obra narrada en forma epistolar, donde la autora combina con el misterio y el erotismo con maestría.
La novela está estructurada en dos niveles de lectura complementarios. El lector es libre de disfrutar de una narración de intriga psicológica a través de las cartas del doctor o sumergirse en una historia más profunda y mundana, con las notas del sibilino personaje señor B., para descubrir el significado alegórico de los protagonistas y las veladas referencias a personajes históricos.

Helena Kin, es una novela que sobre todo no te dejará indiferente. La autora a través de las cartas nos sumerge en el mundo de Helena Kin, consiguiendo en ocasiones que su lectura resulte abrumadora. Es un perfecto juego psicológico entre la protagonista y la autora, ambas nos envuelven en un halo, que en ocasiones es difícil descifrar. 

Virgina C. Aguilera, no sólo nos sorprende con esta peculiar historia de doble vía, sino también por su cuidado estilo y por su rico lenguaje lleno de matices que muchas veces se pueden llegar a ver. 

Helena Kin, es ganadora del II  Premio de Novela Casino de Mieres y a la vez la primera novela de Virginia C. Aguilera.